21.3.09

Puede medicarme, (le doy la opción), con lo que a su parecer falta para que sea yo normal. Darme las pastillas de la columna, para que no se me bloquee la cabeza, para que no me tiemblen las rodillas. Moderarme la cortisona y el cacao, estoy segura de que puede doctor, asediarme las pesadillas y ceñirme a un estricto régimen de sueño. Pero temo decirle que todo será en vano, porque la que esta mal soy yo, ni la columna ni las rodillas. Ya encontraré en mi cuerpo otra forma de manifestarme, se me caerán las uñas de los pies, se silenciará mi paladar, se me inmovilizaran los codos. No importa cuanto trate usted de curar mis síntomas doctor. Seguiré enfermándome hasta que no cure el origen. No niegue mi mente doctor, yo puedo abrir puertas con ella.

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