Mis heridas me dan razones. Ya no eres tú ni el ser que no existe ni el agua ni el queso. Son las heridas, las siete malditas décadas, el abismo que no deja de mirarme, me acosa, me irrita, me hostiga, me asfixia, me asedia
me encuerda.
Ya se como se llama el titulo de mi obra. Odio de todo corazón, nutro con odio mi largísimo insomnio, lamo con odio mis heridas, construyo odio por odio un porvenir, odio para vivir, para no delatar, odio para afirmarme en los presagios, para sentir mi sangre, mis músculos, mis sientes, odio para creer, para recrearme, trozo a trozo después de destrozada, odio para elegir a quién escupir, a quienes. Para recuperar mi amor, odio.
Es una insemnsa pared de ladrillo, curvada por la naturaleza inatural de todo lo que me imagino. Para siempre perdida en mi espacio, en el conducto regular de padecer. Porque en tu naturaleza esta volverte agua. ¿Y en la mía? Quemarme viva.
Dios bendiga a Benedetti
5 comentarios:
pues eres como masoquista, ?olvidate de el y ya no?
¿Cómo olvidarme del mundo?
suisidio? y yo que se...
Exacto
eh joder que lo digo en broma eh?
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