8.7.09

Mamá, ¿por qué lloras? ¿Por qué esta todo en el piso?

Aspirar, ¿qué más vamos a hacer? ¿Para qué más nos alcanza lo que nos queda? Las manos y el polvo en el piso. A aspirar, a desgarrar la madera, a romper lo que cae y lo que no. Lamer el polvo, inhalar el polvo. Aspirar. Con todas tus aspiradoras y aspiraciones. Con la presión que quieras Ma, si no dejas de respirar ¿si? Yo aspiro la sala si tu me prometes que no vas a dejar de inhalar y exalar con fuerza y ritmo, como de costumbre, como me enseñaste que se debe hacer cuando la estantería se le cae a uno encima. Tranquila mamá, yo aspiro.

1 comentario:

ie.ro dijo...

A todos nos da culpa eso.
Considerémonos considerados con sinuosidad.

Aspiremos a no defraudar.

Muy, muy, muy conmovedoras palabras.