10.9.09

Puedo prescindir de muchas cosas con la misma facilidad con la que las abarco. Puedo imaginar como me caigo por las escaleras, como cada escalón me parte un nervio diferente, como el tiempo agoniza lentamente sobre mi caída y yo agonizo sobre el tiempo. Puedo imaginar como mi torpeza acaba con mi vida mientras bajo tortuosamente las escaleras. Se que tu lo también haces, yo lo hago, todos lo hacemos cada mañana. Muchos mueren, otros no. Puedo desintegrar remolachas con un mortero mientras tu lloras, puedo controlarme, no mirar, no preguntar, puedo. La vida me ha enseñado a fingir que nada ocurre, a leer titulares de hombres que matan a hombres como matan moscas y no sorprenderme. A ver imágenes de mujeres con cadenas en el cuello y hablar de moda al mismo tiempo. A veces creo que debería seguir mis instintos, hacer las cosas por las que me llamas inmoral y me declaras demente. Vivir con demencia, soltar el mortero y preguntarte por qué lloras, quedarme sentada frente a las escaleras hasta que deje de imaginarme que me muero.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me entristeció esta entrada. Perturbante. Triste.

ie.ro dijo...

Ufff... Qué carga, qué carga.
(Suspiro sostenido)