La mayoría cree que estoy bien, que incluso estoy mejor que antes. Embarcada en un nuevo puerto y con proyectos que no contarías con tus manos. El mundo a pedir de boca. Dicen que hasta hago chistes al respecto, que me río de mi misma. Que he empezado a tender mi cama todos los días, a doblar la ropa que me quito, a botar cajas viejas.
Me pregunto si a alguien no le parecerá sospechoso, que de repente me haya vuelto una persona ordenada. Me pregunto si alguien no piensa que eso esta mal. Mal que me ria de mi miseria tan pronto y tan duro, que explote en monumentales carcajadas y termine llorando de la risa. Qué pensaran de mi si a pesar de todo esto, cuando me preguntan como estoy, sin dudarlo, digo que vuelta mierda.
Y es que el orden en mí, nunca fue señal de sanidad.
Dicen que de la mierda se hace el abono.
No hay comentarios:
Publicar un comentario