¿Para qué quieres eternidades mi amor?
Si nuestra perfección esta en la fragilidad…
¿A qué vas a jugar cuando seas estable?
Tendrás un nombre, y una puerta con él. Serás esclavo de un número que te aprenderá de memoria y te recordará cuando le pregunten.
¿Para qué quieres que me quede inmóvil?
Mi inmovilidad suprimirá las tempestades. Entonces caeré y caeremos si aún decides quedarte. Jamás concientes, nunca mártires, en absoluto estables.
Para llegar hay que saber partir
y para nacer, morir.
1 comentario:
Precioso esto.
Publicar un comentario