15.3.10

Mi siglo me enseñó que para ser feliz y audaz, era necesario caminar sobre la evasión; tangencializar lo que podría llegar a importarme; procrastinar mi conciencia hasta rincones absurdos. Dar sinónimos, referencias, direcciones, siempre lejos, siempre desentendida siempre en alto, siempre.
Al margen. Grispuntosmediasveladasuspensivasyencoma. Y eso (sin decirte nada preciso, por supuesto) siempre me salvó. ¿De qué? Nunca alcancé a saberlo. Mantener el talón cubierto, le evacuación calculada, el margen de error presente.

Ahora
Siempre
Últimamente

En la cornisa del miedo decides bailar, gritar el nombre que nombra cada desvarío. Dejar en claro que tu lunalucina. ¿Quién dijo? Fui yo, yo dije miedo, pero quemásda. Te conviertes en ciempiés petulante. Sobre el piso que piso seré, solo, si lo otro es.

{Mi boca me esta retando a nombrar las cosas por su nombre. Tengo un cúmulo de iniciales amarradas en la punta de la lengua}

De peores males me he curado.

1 comentario:

docepuntouno dijo...

It Takes A Lot To Laugh, It Takes A Train To Cry.