8.5.10

Se que existen grandes posibilidades de que lo que te vaya a decir te sepa a ceremonia, o a mierda, yo que sé. Tal vez es un poco egoísta de mi parte preguntarte como estas o hacer este tipo de cosas, escribirte, pretender que no hubo daño. Te vengo a pedir perdón por la ceremonia, por la falta de comprensión, no para dejar mi nombre limpio, igual no quedará, no a tus ojos, ni a los míos. Cada uno ve las cosas como cree que fueron, yo aún estoy muy insegura de varias de las cosas que hice en el ultimo mes, no se como reacción a qué, no se por qué.
Me equivoqué, y peor aún, me quise sustentar hasta el último término con tal de tener la razón. Eso es algo que he descubierto en las personas que se han venido educando conmigo. Te cuento, aunque tu ya hace mucho debes haber reconocido la grandísima falta de apertura al dialogo que tiene mi fabrica de construir señoritas. Nos enseñan a defender posiciones, nos muestran como defender posiciones, todo tipo de posiciones, es triste porque cuando se acaban los argumentos uno se queda con las manos llenas de posiciones. Ahí, sueltas y sin sustento. Trato de cambiarlo y no es fácil, es difícil realmente comprender y no tan solo pretender ser comprensiva. Soy excelente pretendiendo ser una mujer comprensiva.
Peco de juventud y siempre lo he hecho, no entiendo muchos de los impulsos que me llevan a hacer las cosas horribles y humanas por las cuales luego juzgo y culpo a los demás. A la sociedad, al grupo de personas anónimas al que llamo gente. Grupo de personas al que pordebajeo por ignotas, por seguir la corriente, por actuar según las estadísticas. Grupo de personas al que termino siempre perteneciendo, bajo otra perspectiva colombiana de lo mal que estamos, que mal, que mal que esta el mundo hoy en día.
Ya te veo corrigiéndome la ortografía en tu mente, porque se que aunque corrija todo lo que pueda siempre se me va a escapar algo. Lo dejaré escapar, no se bien cual es el objetivo de esto. Tal vez sentí la necesidad de hablarte y tu falta de respuesta a un saludo me hizo darme cuenta de lo egoísta que puedo llegar a ser con tal de cumplir necesidades. Soy un humano muy animal, yo…
Pero basta, estaba pensando en mi vida hace un año y te vi caminando solo en el centro. Luego vi muchas cosas más, que forjaron determinantemente lo que soy hoy, de mayo a mayo. En mi vida tienes aproximadamente un año de vida, un año en el que dijiste muchas cosas muy fuertes que terminaron marcándose. Ya con el tiempo perderán su carácter de ti y adquirirán solo el carácter que ellas mismas tienen, su valor de ser lo que son por lo que son. Tienes un año en mi vida de búsqueda por la justicia, una búsqueda confundida y joven que yo nunca comprendí a cabalidad, pero que siempre me interesó. Despertaste siempre en mi unas ganas de transformar muy fuertes, unas ganas de entender muy fuertes, que al final por fuerza presionaban. La presión que puede llegar a hacer una suerte de verdad y una suerte de justicia en una persona con tan pocas experiencias, como yo. Te digo lo que llegué y llego a pensar porque no tengo a quién decírselo. A la vuelta de la esquina me encontré una vida semi-light que me garantizaba el sueño de los justos y me fugué. Es estúpido, pero a veces uno hace eso, huye. Después de haber escupido a los cobardes te encuentras a ti mismo escupiéndole al espejo.
No sé lo que es tener veinte años, un profesor mío escribió toda una oda a los veinte años que yo no alcancé a sentir como mía por mucho que me esforzara. Por algo será. Muchas cosas viven las personas para ser como son, yo trato de dejar de pensar que puedo tener la edad que quiera. No puedo, tu tampoco. Vivirás lo justo y lo necesario, siempre habrá motivos para celebrarlo.

Perdóname y recuerdame como una idiota.
Siempre, sin quererte.

Adiós.

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