Le pusimos tanta ciencia al juego que terminamos jugando a matar.
Aniquilando el peso.
Desplumando al suelo.
Le pusimos tanta fe al futuro que terminamos sin final.
SiempremañanaAlgúndíaDetrás.
Jalas la cuerda, la tensas y luego la doblas como si fuera uno de tus cables. Ahora doblas mis cables, los metes en cualquier caja y te vas.
Tomas tu extremo (que fácil que es) lo sostienes con el puño apretado, flexionas el brazo y entre tu codo y tu puño se empieza a entretejer la resignación. Encorvar, arquear, retorcer. No aguantas más este desorden.
Ahora dónde está la cuerda, un extremo es mío, no lo suelto, sigue tenso, dónde está.
No se por donde empezar a desdoblar el nudo que armamos.
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