13.8.10

De Bogotá

sus calles calladas,

las turbas convencidas de que con convenciones se convence,

sus farolas anaranjadas.

De Bogotá

su ruido que solo se puede oír desde afuera,
sus bombas, bombos y tumbas;
su odio abatido y aburrido,
su amor.

De Bogotá

su palabrería indiscreta,
su mierda,
su polvo,
su eche pa fuera
el húmero

suspiro del que no vende ni su alma en un bus.
Su noteconozco,
su soydeaquí pero poraquínopaso
su yateolvidé.

De Bogotá,

tú,
principalmente
a pesar del alcalde y del presidente,
sus vidrios rotos,
sus dedos desnudos

de esos pies.

De Bogotá

el relieve

y el relieve de tu esfuerzo

y el esfuerzo de tu mente

por mantenerse aquí.

De Bogotá,

que no es santa ni tiene fe,

los paquidermos,

las habichuelas,

el frío ingrato,

el aquí me ato,

el no voy a volver.

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