Lo más triste no es tener el ratón dentro de una caja, tampoco el hecho de que el animal pueda morir de hambre a causa de tu distracción. Lo más triste es que una tarde de Septiembre, en una discusión espontánea (de esas que uno tiene con los ratones) tu te compadezcas de él y el resople con ironía y te diga
-ilusa...-
Y se compadezca de ti.
Y es que unos metros más no hacen la diferencia, prisión es prisión.
Fotografía: Box- por Catphrodite http://catphrodite.deviantart.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario